DISCOGRAFIA  
     
 
 
DISCO EN ESPIRAL
Carmen Aguilera Trío
 
 
 
“En espiral” es un trabajo en el que, pese a la heterogeneidad de las autorías que lo componen (se entrecruzan músicas de dos chilenos, cuatro norteamericanos y un italiano), la unidad sonora y estilística a lo largo del recorrido de los nueve tracks, sorprende. Dicho de otro modo, pareciera tratarse de un disco compuesto -en su totalidad- por la mano de un solo compositor, o compositora. Esta unidad estilística del disco responde a la búsqueda consiente del trío -en primer término- por reconstruir, pacientemente, un repertorio compuesto por temas de Monk, Evans, Mingus, Rogers y Pieranunzi bajo desafíos distintos que los del mero hecho de la reversión de una determinada música. La reconstrucción de temas musicales se propone acá como un camino, una aventura que desemboca en nuevas formas, nuevas estructuras, nuevos gestos musicales y relaciones sonoras sobre las cuales Carmen Aguilera trío interpreta, improvisa y genera más música. El lirismo y dramatismo con que Aguilera trío sella “Reincarnation of a lovebird” de Mingus, el decidido ritmo con que enfrenan “My funny Valentine”, la ternura traviesa de un piano solo en “Monk’s Mood” y el aroma impresionista de “Don’t forget the poet” de Pieranunzi son solo algunos de los aspectos más visibles en un entrelazado más complejo, de más capas, dadas por ritmos y armonías invisibles en un sucesión creciente de acontecimientos (que es una de las acepciones con que la Rae define la palabra espiral). Así, Aguilera, Navarrete y Mardones, bajo un ensamblado trío de piano, contrabajo y batería, van conduciendo nuestra escucha.
 
Por otro lado, los temas -a partes iguales- de Aguilera y Navarrete que incluye el trabajo (dos de cada uno), dejan en claro que el sentido compañerismo de ambos músicos (que lleven ya varios años trabajando juntos), ha visto sus frutos en la música misma, impregnándolos, a cada cual, de la sensibilidad del otro en una suerte de sincretismo en el que Aguilera se tiñe de la musicalidad de Navarrete y Navarrete de la de Aguilera. Tal vez sea la calma lo que resume bien este trabajo, uno que se da el espacio para ser escuchado, y que al escucharlo, es eso lo que produce, calma.
 
Juan Pablo Abalo Cea